Estos personajes ofrecían un espectáculo más sonoro que visual en la versión hispano hablada. A nadie se le escapa que gran parte de su éxito en Hispanoamérica se lo deben a sus actores de doblaje.
Pixie el ratón (doblado por Amparito Garrido), hablaba un mexicano de los pobladores del centro del país. Hasta ahí normal ya que era de México desde donde nos llegaban los doblajes. Dixie (Carmita Arenas), tenía un fuerte acento de La Habana, pero lo más chocante era que el gato Mr. Jinks, hablaba un castizo andaluz de Sevilla.
El resultado de esa inopinada mezcla de variaciones del español aportaba un valiosísimo colorido sonoro. Y nos dejó para la historia la expresión “Marditos Roedores”.
Pero ¿Quién se esconde tras la autoría de esta frase? ¿Era un actor americano el que imitaba el acento andaluz del gato?
Quien le puso la voz al gato Jinks, fue un actor sevillano llamado Florencio Castelló. El periodista Antonio Burgos lo presenta así: “Un legendario actor del Teatro sevillano del Duque que, exiliado tras la guerra, le prestó en América su voz sevillanísima a Jinks, el Gato Gitano. Pocas hablas sevillanas más clásicas y perfectas que la del actor Florencio Castelló en ese doblaje del gato Jinks. “Luís González aporta datos de su biografía: "Florencio Castelló emigró a México en 1939, tras el final de la contienda civil y, aunque no solamente se dedicó al doblaje, entre los españoles es popularísimo precisamente por su doblaje de Mr.Jinks (para la posteridad quedan sus expresiones "marditos roedores" o "miserables roedores"). Es también cierto que antes de la guerra actuó muchos años en el Teatro del Duque de Sevilla, con gran éxito y popularidad. Nació en Sevilla en el año 1905 y falleció en México D.F., el 23 de agosto de 1986.
Pude comprobar de primera mano cómo el doblaje de Mr.Jinks arrancaba carcajadas incluso entre los propios mexicanos."
| Castelló en la producción mexicana "El albañil" (José Estrada, 1974) |
| Marín de Castro, Mario Moreno Cantinflas, Florencio Castelló, Alfredo del Diestro y Roberto Banquells, en Ni sangre, ni arena (Dir. Alejandro Galindo, 1941) |
Me gustaría ver muchas de sus películas pero me muero por conseguir; “Gangster contra Charros” de Juan Orol (1948) que algunos consideran entre las 100 mejores películas del cine mexicano y otros la colocan en la línea de las de Ed Wood.
¿Por qué un actor español (y andaluz) para dar voz al gato JINKS?
Ahora sabemos que la voz de Castelló es una aportación definitiva al éxito que la serie ha tenido dentro del mundo hispanohablante. Pero uno puede evitar preguntarse, ¿por qué de entre todas los personajes creados por la Hanna-Barbera desde los años 50, Castelló dobló al gato Jinks y no a otro. Las razones no son ciertas, aunque descartamos que fuera un hecho fortuito. La expresión inglesa "I hate those meeces to pieces!" (Odio a esos malditos roedores), puede darnos alguna pista. Dicha frase es gramaticalmente incorrecta y ayuda a caracterizar a un personaje tirano y vil, que trata de arruinar la vida a unos adorables ratoncitos. ¿Era Castelló el más indicado para poner la voz a un gato malhablado? Puede ser, si tenemos en cuenta que españoles emigraron en aquellos años a Latinoamérica en gran número y allí ganaron fama entre los nativos de hacer un uso pobre del español. Esta teoría viene respaldada si analizamos la mayoría de los papeles que Castelló protagonizó en aquellos años en México: “Despeinao” el buitre calvo de El libro de la selva (1967), el arrabalero “Cuervo Jim” de Dumbo (1969) y “Cirilo Mientepoco” de la leyenda de Sleepy Hollow (1951), un asno gitano. Todos personajes “de baja clase social” y asociados con la jerga y el mal hablar. Florencio Castelló convirtió el defecto en virtud y brilló en su interpretación con carismática y magistral comicidad. A las dotes interpretativas de Castelló, se suma el mérito de mostrar al mundo hispano la belleza y gracia del habla andaluza, acercando a hispanohablantes, niños y adultos, una distinta forma del uso del español, desmontando falacias y dignificándola como merece allende los mares.Termina así Antonio Burgos: “Una vida dedicada al arte, muy lejos de su tierra, pero sin renunciar nunca a la hermosura de su habla, que llevaba a orgullo y que bien merecería el reconocimiento de una calle con el nombre de "Actor Florencio Castelló" y con un azulejo de ese Gato Gitano al que dio vida con su voz sevillanísima.”
Concejales de cultura del Ayuntamiento de Sevilla ¿Para cuándo esa merecida calle?












